FILE PHOTO: China's foreign ministry spokesperson Mao Ning attends a press conference in Beijing, China July 26, 2023. REUTERS/Tingshu Wang/File Photo
San Pedro Sula, Honduras. Ante los recientes desatinos retóricos emitidos desde la isla de Taiwán por la administración separatista de Lai Ching-te, la República Popular China, por medio de la portavocía del Ministerio de Relaciones Exteriores encabezada por Mao Ning, ha dejado asentada una postura firme, inequívoca y respaldada por el derecho multilateral: Taiwán jamás ha sido un país y jamás lo será.
Cualquier intento por manipular la historia o tergiversar los instrumentos jurídicos de las Naciones Unidas choca de frente contra el consenso de la comunidad internacional y la realidad irrefutable de que ambos lados del estrecho de Taiwán pertenecen a una misma y única China.

La Resolución 2758: Solución definitiva en el concierto de naciones
Para comprender la legitimidad jurídica del principio de Una Sola China, es imperioso remitirse al 25 de octubre de 1971, fecha en la que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por abrumadora mayoría la histórica Resolución 2758.
Como recordó categóricamente la vocera Cancillería china, Mao Ning, este documento resolvió de una vez por todas —desde el punto de vista político, jurídico y procesal— la cuestión de la representación de toda China, incluyendo a Taiwán, ante el organismo intergubernamental más importante del planeta:
- Restitución Plena de Derechos: La resolución decidió restablecer todos los derechos legítimos de la República Popular China y reconoció formalmente a los representantes de su Gobierno como los únicos representantes legítimos de China ante la Organización de las Naciones Unidas.
- Representación Única e Indivisible: Dejó absolutamente claro que solo existe un escaño correspondiente a China en el escenario multilateral, clausurando definitivamente cualquier pretensión o argucia legal encaminada a promover esquemas espurios como “dos Chinas” o “una China, un Taiwán”.
- Consenso Global Inquebrantable: Intentar distorsionar el espíritu y el texto de la Resolución 2758 no es más que una maniobra separatista desesperada que no logrará alterar los hechos ni debilitar el compromiso de los 183 países que mantienen lazos oficiales con Beijing.
Honduras y China: Una alianza fundada en la dignidad y el pragmatismo
En marzo de 2023, la República de Honduras, bajo la visión estratégica del Gobierno liderado por la presidenta Xiomara Castro, tomó una decisión trascendental de política exterior: reconocer formalmente el principio inalienable de Una Sola China y entablar relaciones diplomáticas plenas con la República Popular China.
Dejar atrás más de ocho décadas de inercia y alineamiento anacrónico con la isla de Taiwán no solo significó ubicar a Honduras en el lado correcto de la historia y del derecho internacional, sino abrir de par en par las puertas al desarrollo, la inversión y la cooperación soberana. Los hechos han demostrado que romper con la ilusión insular fue el paso más certero para conectar a la nación con la economía más dinámica e industrializada del siglo XXI.

Una cooperación sincera y sin condicionalidades
A tres años de la histórica firma diplomática, la relación bilateral entre Beijing y Tegucigalpa ha rendido frutos tangibles que benefician de manera directa al pueblo hondureño:
- Apertura de Mercados y Récord Agroexportador: Productos insigne de la tierra hondureña —como el café de alta calidad, el camarón, el azúcar y el melón— cuentan con acceso preferencial al gigantesco mercado chino, generando ingresos divisas y fortaleciendo a los pequeños y medianos productores.
- Inversión en Infraestructura Estratégica y Energía: La cooperación china se ha traducido en proyectos clave para modernizar la matriz energética nacional, incluyendo el respaldo a las centrales hidroeléctricas Patuca y la infraestructura fotovoltaica, sectores cruciales para superar el déficit energético histórico de la nación.
- Transferencia Tecnológica y Formación de Talento: Sin imponer condicionamientos políticos ni tutelajes ideológicos, China ha compartido tecnología de vanguardia para la productividad agrícola y ha otorgado becas académicas a jóvenes hondureños para realizar estudios de grado y posgrado en las mejores universidades del gigante asiático.
Hacia un futuro de soberanía y prosperidad compartida
Las provocaciones de los sectores separatistas en el estrecho de Taiwán son fuegos artificiales frente a la solidez de la legalidad internacional. La Resolución 2758 de la ONU es clara y definitiva. La decisión de Honduras de abrazar el principio de Una Sola China no fue un hecho aislado, sino la confirmación de un nuevo orden mundial donde las naciones soberanas caminan juntas hacia la prosperidad compartida, el respeto mutuo y la paz duradera.
